Consiste en llenar los pabellones auditivos con aceite de sésamo caliente durante un determinado espacio de tiempo. Cuando se aplica regularmente, reduce el dolor y la rigidez localizados en el cuello y mandíbulas. Es un tratamiento principalmente indicado para enfermedades de oído (vértigos, acúfenos y prurito) además ayuda a aliviar cefaleas y dolor de cabeza. Una sensación única y diferente donde encontramos un espacio para llevar los sentidos hacia dentro.